¿Por qué te han pedido una resonancia magnética?

La resonancia magnética (RM) es una de las pruebas de diagnóstico por imagen más completas y seguras disponibles en medicina. Si tu médico te la ha solicitado, es porque quiere obtener imágenes detalladas de órganos, tejidos blandos, huesos o vasos sanguíneos que otras técnicas no pueden mostrar con tanta precisión.

Es comprensible sentir cierta inquietud si es la primera vez que te realizan esta prueba. Esta guía tiene como objetivo responder a las preguntas más habituales y ayudarte a llegar al día de la prueba bien informado y tranquilo.

Antes de la prueba: qué debes hacer

Informa a tu médico y al técnico radiólogo

Antes de la exploración, es fundamental que comuniques al personal sanitario los siguientes aspectos:

  • Implantes metálicos: marcapasos, prótesis articulares, clips aneurismáticos, implantes cocleares, stents o cualquier otro dispositivo metálico en el cuerpo.
  • Embarazo o posible embarazo: aunque no se han demostrado efectos negativos, se suele evitar la RM durante el primer trimestre como medida de precaución.
  • Claustrofobia: si tienes tendencia a la claustrofobia, coméntalo con antelación. Existen opciones como la sedación leve o el uso de equipos de apertura más amplia.
  • Alergias al contraste: si te van a administrar contraste (gadolinio), informa de cualquier alergia conocida.
  • Función renal: el contraste de gadolinio puede afectar a pacientes con insuficiencia renal grave, por lo que es importante declararlo.

Alimentación e hidratación

En la mayoría de las resonancias no es necesario estar en ayunas. Sin embargo, para resonancias abdominales o pélvicas tu médico puede indicarte que no comas sólidos las 4-6 horas previas. Consulta siempre las instrucciones específicas que te hayan dado en el centro.

El día de la prueba: qué esperar

Llegada y registro

Procura llegar al menos 15 minutos antes de tu hora citada. Te pedirán que rellenes un cuestionario de seguridad sobre implantes y otros factores relevantes. Lleva contigo el volante de solicitud de la prueba, el DNI y cualquier exploración de imagen previa que puedas tener (radiografías, ecografías, resonancias anteriores).

Cambio de ropa y consigna de objetos

Deberás retirar todos los objetos metálicos: joyas, pendientes, piercings, cinturones, monedas y llaves. También tendrás que dejar el teléfono móvil y las tarjetas bancarias fuera de la sala, ya que el campo magnético puede dañarlas o inutilizarlas. En muchos centros te darán una bata o te permitirán mantener tu ropa si no tiene elementos metálicos.

Durante la exploración

El técnico te indicará la posición correcta sobre la camilla. La zona del cuerpo que se va a explorar se introduce dentro del túnel del equipo. Durante la prueba escucharás una serie de ruidos rítmicos y repetitivos (golpeteos, zumbidos), que son completamente normales y se deben al funcionamiento de los gradientes magnéticos. La mayoría de los centros te ofrecen tapones para los oídos o auriculares con música.

Es fundamental permanecer inmóvil durante toda la exploración, ya que el movimiento puede distorsionar las imágenes y obligar a repetir alguna secuencia. La duración varía entre 20 y 60 minutos según el área explorada.

Después de la prueba

Salvo que te hayan administrado sedación, podrás retomar tus actividades normales inmediatamente después. Si recibiste contraste intravenoso, se recomienda beber abundante agua para facilitar su eliminación. Los resultados los interpretará el radiólogo y los recibirás a través de tu médico en un plazo que varía según el centro.

Consejos finales para reducir la ansiedad

  1. Habla con el técnico si en algún momento te sientes incómodo; la prueba se puede interrumpir.
  2. Practica respiración profunda antes y durante la exploración.
  3. Recuerda que la RM no emite radiación ionizante: es una prueba segura.
  4. Si tienes claustrofobia intensa, pide información sobre equipos abiertos o de mayor diámetro.

Con la información adecuada, la resonancia magnética es una experiencia manejable y muy valiosa para tu diagnóstico médico.